¿Ser humano?

La luna salpica con sus lágrimas el cielo,
y atormenta a los insomnes con su lamento,
eterno grito, eterno dolor del Universo.

Cosmos florido de vida dormida
grandioso teatro de gentes perdidas,
rumbo a la nada del firmamento desolado.

Dormitan los seres de las altas esferas,
quejicosos y malsonantes gemidos vierten
rociando y salpicando el sueño de los mortales.

Surca los cielos el carro de los dioses,
braman los toros celestes y sus cuidadores,

vuelan, agitando sus alas, los furiosos vientos.

¿Quién osará desafiar las leyes de aquellos inmortales?
¿quién pondrá un pie en el terreno de lo misterioso?
¿quién socavará los pilares de la tierra y las columnas del cielo?

Arrogantes bípedos trazan círculos de pobreza,
desmontan felicidades ajenas para construir la propia,
arrojan al vacío a inocentes sin enseñarles a volar.

Carcajadas de malicia atormentan los oídos,
ruido de cañones y monedas es el lenguaje establecido,
¡ grande es la tristeza de los que tienen que sufrirlo!

Débiles seres de paja con férrea armadura adosada,
campan como dioses terrenales haciendo
y deshaciendo entuertos a sus anchas.

Colapsan bravos mares y asolan bellas tierras,
torturan a sus semejantes y hacen fluir la sangre
de nuestra Madre Tierra y todos sus habitantes.

Y en la soledad de la nada, un harapiento se pregunta:
¿Qué clase de engendro es capaz de tal locura?
Agacha la cabeza sin esperar respuesta alguna.

El sol está saliendo y al harapiento le asalta otra duda:
¿Es el hombre un hombre o es una bestia sin cura?
Una bala en la cabeza responde a su pregunta.

Vidas

Si de alegrías vive el ebrio,
de lamento y esperanzas
se alimenta el soñador.
Si de banquetes vive el goloso,
Del agua y la luna
vive el poeta.
Si de la suerte vive el afortunado,
los golpes de la rueda eterna
embisten al desgraciado.
Si el destino asiste al necio,
al sabio golpea por sabio,
y al bueno por no ser malo.
Mas el sabio como sabio
y el bueno por poco malo,
comprenderán la razón de esto
y vivirán como condenados.

Cambios

Ríes hoy,

llorarás mañana

con la salida del sol.

Nada cambia en ti,

aunque sientes que sí,

caes en la espiral del fin.

Puntas de lanzas

afiladas y amenazantes

esperan tu caída.

Tratas de volar,

persigues con la mirada

lo que ya no volverá.

Nadie te escucha,

nadie te guía,

ya no eres tú.

Ayer todo eran risas,

la verdad se callaba

cobarde e impasible.

Congelada y revelada

la verdad te embistió

y todo se agitó.

Ya no eres nadie,

lloras por ausencia

también por presencia.

Morir no sirve,

vivir tampoco,

solo queda esperar…

Rebelión natural

Congélate

Demonio que enciendes las llamas

Que agitas las almas

Que soplas en la noche

Y el murmullo de la mar conviertes en estruendo

Avívate

Lumbre de la tierra viva

Fertiliza la impoluta piedra rocosa

Haz rodar las hojas muertas

Y el otoño del mundo vuelve primavera

Álzate

Viejo roble que soportas los golpes

Germina y extiende tus raíces

Alcanza el centro de la tierra conocida

Y crece hasta poder abrazar el cielo

Levántate

Naturaleza oprimida

Rebélate

Contra el infiel que te mata lentamente

Siéntete suprema

Porque lo eres

Castiga

Al ser inhumano

Pues no te merece